La llamaremos Cuba

mapa cubaAquella isla que viera Colón, “de sierras altísimas de las cuales descendían aguas lindísimas; llenas de pinos y hermosísimas florestas de árboles” era la tierra de los aborígenes guanacabibes, taínos y siboneyes. Ellos la llamaban Cuba, y así también era conocida por los pobladores de las islas colindantes, quienes comparaban los promontorios de la parte oriental con cubas gigantescas. Pero era tal el respeto que Colón sentía por los Reyes Católicos de España –– y pensando haber descubierto la tierra del extremo occidental de Asia–– púsole por nombre Juana, en honor al príncipe Don Juan, heredero de los reinos de Castilla.

A sus pobladores le llamó indios, hijos de las Indias.
Posteriormente el nombre de la isla fue cambiado a Fernandina, según disposición del propio Rey don Fernando El Católico, y así consta en las actas capitulares levantadas de 1550 a 1556. Sin embargo, en su primer viaje Colón se refiere a la isla como Cabo de Cuba, tal vez influido por vocablos vernáculos que parecen tener la misma raíz. Tal es el caso de ciba, que significa “piedra, montaña, cueva” y de la cual quedan términos derivados y aún en uso como cibao, seboruco, sigua, siguanea, cibucán, etc.
En el acta del 3 de enero de 1556, aparece por primera vez, de manera oficial el nombre que hoy lleva la isla, con sus islotes y cayos. A partir de entonces, y en lo que seguiría, todos la llamaríamos Cuba.

Diego Grillo, El primer pirata cubano.

diego grilloDiego Grillo fue un famoso pirata, que llevó a cabo sangrientas batallas en América durante los siglos XVI y XVII, conocido popularmente por ser el primer pirata cubano, pasó a la historia como el pirata negro.
Para hablar de este pirata, nos remontamos al último cuarto del siglo XVI, cuando un conquistador español que se dirigía a Tierra Firme (la actual Venezuela) conoce a una bella esclava africana. De esta unión nace un niño llamado Diego Grillo, nacido alrededor de 1550, en La Habana. Fue criado en un entorno hostil, ya que nace esclavo. Cuando tenía trece años escapa de su destino y huye del cautiverio. Se une a unos bucaneros españoles que comercian en el litoral antillano, con los que adquiere grandes habilidades como marinero.
Pero en 1572, su vida vuelve a cambiar cuando es capturado en Isla de Pinos por el pirata Francis Darke, el cual ve al joven con un gran carisma, audacia y espíritu aventurero, y termina tomándolo bajo su tutela y llevándolo consigo a Inglaterra. Una vez allí, nuestro protagonista es militado por ingleses, y a sus 22 años ya es un ilustre marinero para sus Reyes, los cuales le dispersan innumerables honores por sus servicios.
Unos años después, vuelve al Caribe en una expedición como segundo al mando, capitaneada por Drake, el cual, al poco tiempo muere, lo que convierte a Grillo en capitán (1595).
Tras esta expedición, se alejó de las aventuras del océano, que le habían dado tanto oro y fama. Pero tras ese descanso Diego vuelve a las Antillas acompañado por Cornelio Jols, uno de los más grandes y conocidos piratas de la historia. Juntos comienzan una sangrienta etapa en la que atacan a navíos españoles, de los cuales no hacen esclavos, ya que mataron a todos sus tripulantes. Llegan incluso a capturar un convoy de once naves, lo que para cualquier otro pirata hubiera sido motivo de retiro para disfrutar las riquezas del botín.
Pero Diego Grillo dio un último golpe: En 1619 planificó y llevó a cabo en la bahía de Nuevitas (refugio de los barcos que se dirigían a España cargados de oro), el asalto a un convoy de seis fragatas, batalla de la que salió exitoso.
Después, de aquel acontecimiento, no se supo más de él, pero al parecer el botín fue de tan grandes magnitudes que el pirata negro decidió desaparecer del mapa y dejar  tras él, el sello que lo identifica como uno de los más grandes piratas que existió.
A pesar de ser terriblemente sanguinario, esto no afectó su trato como todo un caballero con las mujeres del vencido y lo demuestra lo acontecido con la viuda del Gobernador de Campeche, Doña Isabel de Caraveo. Después de haber saqueado aquella villa y para evitar los ultrajes a que estaba expuesta la española por los demás piratas, Diego le colocó una guardia personal con un cuidado especial y la puso en tierra sana y salva, cerca de Campeche.
El más mítico de los piratas cubanos, saqueó además Veracruz, Cartagena y siempre asedió La Habana, aunque cada vez que la asaltaba lo hacía para visitar y besar a su anciana madre, negra liberta, y acariciar algún amor no olvidado.

Clavelito – El programa de radio cubano más escuchado.

clavelitoMiguel Alfonso Pozo nació el 29 de septiembre de 1908, en la ciudad de Ranchuelo, provincia de Las Villas. De su abuelo, José Clavelo heredó su nombre artístico “Clavelito”. Durante su juventud fue vendedor callejero, voceando frutas y pollos.
Su talento poético es nato, por eso llegó a ser uno de los mejores repentistas (improvisadores de la música campesina) de toda Cuba. Sus conocimientos generales los adquirió leyendo mucho cada vez que podía, por eso además de cantar música guajira, compuso canciones en diferentes géneros de la música cubana y escribió libros de poemas y dos de consejos u orientaciones siquiátricas, siempre tratando de ayudar a sus semejantes.
Comenzó su vida artística en la emisora de radio CMHI de la ciudad de Santa Clara, formando el dúo Mariano-Clavel con un programa de punto guajiro. Más tarde el desaparecido Amado Trinidad, le dio la oportunidad de redactar las décimas de “Pepe Cortes”, el bandolero romántico, que escribiera Aramis del Real, para Cadena Azul.
El también desaparecido Miguel Gabriel, lo manda a buscar a cualquier precio y se traslada a la C.M.Q. de Monte y Prado, en la que actúa por espacio de trece años. Su éxito comienza cuando debuta en el programa “El Rincón Campesino”, que pasó a ser “El Rincón Criollo” con Coralia Fernández y Nena Cruz “La Calandria”.
Gaspar Pumarejo, cuando adquiere “Unión Radio”, lo traslada con un sueldo de seiscientos pesos mensuales. En Unión Radio, inicio el programa

“Controversias de la pelota”, entre Habana y Almendares, con Coralia Fernández.
Tiempos después, la Emisora Unión Radio, fue vendida a Ángel Cambo y este le dio la facultades a “Clavelito” para aparte de actuar produjera el tipo de programa que quisiera. Así tiene la oportunidad de producir su propio programa nombrado “Aquí está Clavelito”, que comenzaba con un laud y claves tocando una tonada campesina en la que el propio Clavelito cantaba la décima famosa de “Pon tu pensamiento en mí…”.


PON TU PENSAMIENTO EN MI
Y VERAS QUE EN ESTE MOMENTO
MI FUERZA DE PENSAMIENTO
EJERZA EL BIEN SOBRE TI

Después leía las cartas que le escribían los oyentes a los que aconsejaba mediante sus improvisaciones, pidiéndoles que antes pusieran un vaso de agua sobre el radioreceptor, y que se concentraran en la misma para que pudieran beneficiarse de sus poderes curativos. Para su sorpresa empezaron atribuirle milagros, porque lo mismo curaba a un desahuciado, armonizaba un hogar con problemas, daba los números de la lotería, buscaba un novio a la más fea, consolaba a cualquier afligido, etc. “El vaso de agua de Clavelito” se convierte en el programa más escuchado de la radio cubana de todos los tiempos. Mientras, las vitrolas no cesan de reproducir “El agua de Clavelito”, pieza interpretada por la Orquesta Aragón.
Llegó a recibir más de 50,000 cartas en una semana. Su popularidad no fue soportada para la competencia, por lo que prepararon una denuncia de que incumplía con el código de ética radial y su programa fue cancelado el 5 de agosto de 1952.
Fue tanta su fama y afán de “servir al pueblo necesitado” que decide postularse para Representante en el Congreso Nacional de Cuba en las elecciones del año 1954. También estuvieron postulados el comediante Leopoldo Fernández y el famoso actor Enrique Santiesteban. Como era de esperarse el día de las elecciones el pueblo eligió a Clavelito por unanimidad y es electo a la Cámara de Representantes por el Partido Autentico de Prío Socarras en la década de los 50.
También fue el autor de muchas canciones que fueron un verdadero éxito, como “La Guayabera” que decía: “Quiero un sombrero de guano, una bandera, quiero una guayabera y un son para bailar”

La Giraldilla, una historia de amor

giraldilla1La Giraldilla es el más antiguo de los símbolos de la Ciudad de La Habana. Se trata de una veleta con la figura de una aborigen que se encuentra en el atalaya del Castillo de la Real Fuerza. Esta  veleta sostiene en su mano derecha una varilla de palma, y en su mano izquierda la croz de Calatrava. Tiene una altura de ciento diez centímetros, luce un medallón con el nombre del autor de la escultura, y lleva la falda recogida sobre el muslo derecho.
Una leyenda de amor
El 20 de marzo de 1537 la Corona española nombraba a don Hernando de Soto (séptimo gobernador español en Cuba), capitán de una expedición a la Florida.
El 12 de mayo de 1539 partía Soto de  La Habana hacia la Florida, al frente de la expedición . A partir de ese momento, y por orden expresa de él, su bella esposa, doña Isabel de Bobadilla, se hacía cargo de la administración del paísconvirtiendose en primera Gorbenadora de la Isla de Cuba.
Y según se dice sucedió, que desde ese día, la bella doña Isabel se pasaba horas enteras en lo más alto del castillo (que por aquel entonces era vivienda del gobernador de Cuba), en la torre  del vigia, vigilando el horizonterando con la esperanza de ver aparecer la flota de barcos que le regresaban a su amado esposo. Espero su regreso por años.de años.
Soto nunca regresó, murió en las cercanías del río Missisipi, el 30 de junio de 1540, pero su leal esposa continuaba esperándolo. Dicen que Isabel finalmente murió de amor. Unos años más tarde un artista habanero de origen canario, Jerónimo Martín Pinzón (1607-1649) se inspiró en aquella mujer y esculpió una figura en su honor.
Entre 1630 y 1634, y por orden del gobernador Juan de Bitrián y Viamontes fue fundido en bronce y colocada en la parte más alta del baluarte noroeste de la Real Fuerza. El gobernador Bitrán la llamó: “La Giraldilla”, en recuerdo de “La Giralda” de su ciudad natal, Sevilla. Durante siglos, la veleta se mantuvo intacta en su sitio original, a pesar de que decenas de huracanes azotaron la Habana. El ciclón del 20 de octubre de 1926 la arrancó de su pedestal y la precipitó al patio de la fortaleza.
Poco a poco, la Giraldilla se fue convirtiendo en símbolo de la ciudad de La Habana, conservando para siempre en su resistente bronce la leyenda de Isabel de Bobadilla. Durante siglos, la veleta se mantuvo intacta en su sitio original, a pesar de que decenas de huracanes azotaron la Habana. El ciclón del 20 de octubre de 1926 la arrancó de su pedestal y la precipitó al patio de la fortaleza.
La figura que se encuentra en la Real Fuerza hoy en día, es una réplica, la original se halla en el Museo de la Ciudad -antiguo Palacio de los Capitanes Generales.

"No te salva ni el médico chino"

medico chinoPues les cuento que este personaje existió en la vida real y llegó a Cuba en 1854, con la oleada de migraciones chinas tan frecuentes por esa época, este médico se llamaba Chang Pon Piang, pero luego en nuestro país adoptó el nombre de Juan Chambombiá, que significa en castellano “Sol Amarillo”.
El médico chino primero se estableció en La Habana, pero luego se vio obligado a emigrar hacia Cárdenas, Matanzas pues la eficiencia de sus servicios y la calidad de sus medicamentos en ocasiones importados desde el barrio chino de San Francisco, California, despertaba los celos profesionales de sus colegas.
Cuenta además que Chambombiá, no solo ganaba popularidad por sus conocimientos como médico, sino además por su bondad a la hora de atender a sus pacientes, efectuando numerosas consultas gratuitas. En el ejercicio de su carrera actuaba con absoluto desprendimiento, cobrando honorarios a los ricos, y conformándose con decirles a los pobres: “Si tiene linelo paga pa mí. Si no tiene, no paga”
Y precisamente por esta razón, se ganó un lugar privilegiado en el recuerdo de varias generaciones de cubanos, hasta tal punto que hoy en día cuando nos referimos a alguien que requiere de grandes cuidados clínicos, o alguna persona que se encuentra en una situación desesperada sin posible solución: en seguida nos llega a la mente la popular frase de: ¡A ese, no lo salva ni el médico chino!

SOLO CUBANOS

VIDEOS DE CUBA